Dentro de las lesiones que usualmente los grandes fisioterapeutas deben tratar, la disfunción mandibular es más corriente de lo que parece.

Por ello, algunas clínicas o profesionales independientes se han especializado en su tratamiento y es relativamente sencillo entrar expertos con un equipamiento adecuado a esta lesión. Desde nuestra propia plataforma, hemos contactado con clínicas de la provincia de Alicante (Elche, Guardamar, Novelda, Cocentaina, Alcoy, Villena, etc.) que tratan diariamente a pacientes afectados por una disfunción mandibular.

¿Qué es la disfunción mandibular?

Qué es la disfunción mandibular

La disfunción mandibular (ATM) está determinada por la afectación de la articulación temporomandibular que une la mandíbula con el lateral de la cabeza. Se trata de una articulación fundamental para el habla, la masticación, ingerir la comida, etc.

Por ello, cuando el disco articular no está en su correcta posición, la articulación temporomandibular no funciona con normalidad y se produce una disfunción que afecta a los músculos ligados a ella. Lo más común, a partir de ahí, es observar tensión, inflamación y dolor.

Para tratar esta disfunción es imprescindible conocer las causas reales y evaluar correctamente los síntomas. Algo que no siempre es sencillo dado que es una lesión que ha estado infravalorada durante mucho tiempo. Así, el fisioterapeuta tiene un trabajo importante de evaluación del problema y valoración de las terapias a seguir.

Tras el correcto diagnóstico, las terapias se guían básicamente en aliviar el dolor del paciente y evitar que se trata de un dolor crónico. Para ello, se realizan tratamientos con fármacos y otras técnicas que los fisioterapeutas aplican como la terapia cráneo-sacral, la electroterapia, el ultrasonido, la Punción Seca, etc. Ellos deberán evaluar los puntos de gatillo existentes para usar la palpación de forma adecuada. Además, es importante la ayuda del logopeda, el psicólogo o el ortodoncista en los casos en los que sea necesario.

En último lugar, se presenta la cirugía que podría ser evitada con las prevenciones anteriores adecuadas.

Causas de la disfunción de la articulación temporomandibular

Existen diferentes causas que pueden motivar la disfunción mandibular. No obstante, podemos marcar algunas que son más persistentes o corrientes en nuestra sociedad.

Hablamos, por ejemplo, de los defectos en la alineación de los dientes, el bruxismo, la tensión emocional, el estrés, una contractura muscular o tratamientos dentales mal realizados. Como vemos, se trata de causas muy diferentes que están ocasionadas tanto por la genética natural del cuerpo o de salud dental como por tensiones emocionales que ponen al paciente en una situación de estrés grave que ocasiona este tipo de lesiones físicas.

Además, también podemos añadir como causas aquellas que se producen a partir de traumatismos concretos que producen dicha disfunción tras el desplazamiento del disco articular.

Por tanto, para tratar correctamente la disfunción amndibular, lo correcto es conocer el origen del problema, puesto que no es lo mismo tratar un traumatismo ocasional que algo relacionado con la propia situación emocional del paciente. Se realizan, en cualquier caso, terapias personalizadas al paciente que tienen en cuenta sus propias particularidades.

Para ello, es imprescindible que el equipo de fisioterapeutas o el fisioterapeuta en cuestión sea un profesional con experiencia avalada.

Cuáles son los síntomas de la disfunción mandibular

¿Cuáles son los síntomas de la disfunción mandibular?

Básicamente, los síntomas primarios que se observan en esta disfunción mandibular (ATM) son la tensión de los músculos asociados, la inflamación de dicha área y el dolor que, con el tiempo, es cada vez más destacable para el paciente o afectado.

El dolor más evidente es el que se descubre desde la mandíbula hacia el oído, hacia el ojo o hacia el cuello. También se destaca la sensación de rigidez y los zumbidos.

Además, podemos considerar de utilidad determinar el origen de algunos posibles indicativos de esta disfunción. Nos referimos, por ejemplo, a los chasquidos al abrir la boca, el desgaste de los dientes, el cambio en su alineación, el dolor de cabeza o levantarse de forma repetida con la mandíbula dolorida.

Pese a todo lo anterior, es posible que algunos afectados no tengan ninguno de estos síntomas o los tengan de forma tan leve que no hayan sido descubiertos por el paciente en si. Son mas evidentes en casos algo más graves en los que la disfunción ha llegado a dificultar el habla de forma llamativa, complicar la masticación normal de alimentos o ser la causa de alteraciones en la vista o el oído.

Por tanto, no son problemas de salud dental únicamente, es algo mucho más complejo que debe tratarse en la mayor brevedad posible y con las terapias más personalizadas posibles. Los especialistas te darán toda la información que necesitas al respecto.

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