Junto con la Punción Seca, la Electrólisis Percutánea Intratisular o EPI es una de las técnicas más demandadas en las clínicas de fisioterapia en cuanto a medidas semi-invasivas o invasivas. Más adelante podemos analizar en qué consiste y qué resultados se obtienen gracias a ella.

¿Qué es la EPI? ¿Cómo se aplica? 

Qué es la EPI

La Electrólisis Percutánea Intratisular es una técnica utilizada en fisioterapia que se considera de tipo invasiva porque utiliza las agujas de acupuntura para llegar al centro del dolor muscular. Es una terapia de acción local que incide de forma directa sobre el tejido afectado.

A diferencia de la Punción Seca, que no inyectaba nada y únicamente consistía en hacer penetraciones continuadas, la EPI aplica de forma guiada (a través de ecografía) una corriente galvánica a través de la aguja. Con esta inyección se produce un proceso inflamatorio que se localiza en un área concreta y, así, es como se permite la fagocitosis y la reparación del tejido blando que estaba dañado. Se rompe y destruye el tejido dañado para comenzar la generación de nuevas células a través de su estimulación.

En resumen, es la acción mecánica de la aguja y la propia corriente galvánica los que consiguen que sea una técnica terapéutica muy recomendada en diferentes casos, especialmente en las lesiones de deportistas.

Normalmente, encontramos esas áreas localizadas en los tendones, los ligamentos o los músculos, pero es el propio fisioterapeuta el que determina la necesidad o no de esta técnica y el procedimiento que se seguirá para la recuperación total del paciente.

¿Causa dolor la fisioterapia con EPI?

La fisioterapia con agujas de acupuntura puede causar algunas molestias en los pacientes dado que se introduce y se retira repetidamente en el centro del tejido dañado. Además, la corriente galvánica puede ser levemente dolorosa durante unos instantes, pero en pocos días no sólo se retiran las molestias de la terapia, sino que también se observan mejorías trascendentales en los tejidos alterados del paciente.

Los dolores o molestias que se sienten durante su aplicación son totalmente soportables para el paciente, que normalmente suele necesitar únicamente cuatro sesiones.

La terapia EPI mejora la movilidad y los dolores posturales del paciente con gran éxito. El comportamiento de las células afectadas cambia de forma inmediata y se considera efectiva en más e un 80%.

¿Tiene efectos secundarios la técnica de EPI?

La técnica EPI logra reparar el tejido afectado al poner en marcha un nuevo proceso de creación o generación de tejido colágeno. Por tanto, regenera un tejido que estaba dañado por causa de diversas lesiones.

Ese es el objetivo y el efecto final de la EPI, pero durante su procedimiento se aplican corrientes y se hace una invasión del tejido con aguja, lo que puede provocar ciertos efectos secundarios en las personas que no estaban indicadas para el tratamiento. Para el resto de pacientes, es una técnica totalmente avalada y respetuosa con su salud.

Contraindicaciones de la fisioterapia con EPI 

Contraindicaciones de la fisioterapia con EPI

Las contraindicaciones de este técnica terapéutica no son excesivamente amplias, pero dado que es una terapia invasiva, sí requiere ciertos cuidados.

En concreto, dado los aparatos de los que se sirve, no está indicada para pacientes que tengan miedos a las agujas, sufran alergias a metales o tengan otros aparatos (marcapasos) que interfieran con la corriente galvánica. Además, el fisioterapeuta deberá tener en cuenta que la zona que se vaya a tratar no sea una zona excesivamente sensible, con heridas o con cualquier otro problema dermatológico.

Por su parte, sí está especialmente indicada esta terapia en casos de tendinosis del tendón rotuliano, epicondilitis (como el llamado codo de tenista), pubalgias, fibrosis, esguinces crónicos o fascitis plantares.

¿Qué equipo y aparatos se necesitan en la terapia EPI?

La EPI constituye una técnica terapéutica que se sirve del ecógrafo o de un equipo de ecografía muscuesquelética para aplicar la corriente galvánica de forma adecuada y reparar el tejido dañado. Además, necesita agujas especiales para el tejido corporal y un aparato que desprenda esa corriente galvánica.

Todo este equipo está a la venta para la utilización en casa con un precio relativamente alto. No obstante, comprar equipo de terapia EPI no es lo más recomendable puesto que la aplicación incorrecta de estas técnicas es muy peligrosa. Siempre debe haber un fisioterapeuta titulado controlando dicho proceso. Sólo los especialistas conocen las técnicas y las contraindicaciones propuestas.

Por ello, hay clínicas repartidas por todo nuestro entorno con profesionales de alto prestigio y de confianza demostrada. Ya vivas en Cox, Catral, Novelda, Biar, San Juan de Alicante o Jávea, siempre es posible encontrar fisioterapeutas que actúen bajo estas técnicas con gran experiencia.

Muchas veces, la mejor forma de evitar el paso por el quirófano es conocer a estos grandes especialistas.

Además de esta técnica, también existen clínicas que se especializan en osteopatía, electrólisis y otros tratamientos para la tendinitis o la disfunción mandibular.

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